Glíptica

Sellos Tallados en Piedra

La glíptica es el arte de grabar y tallar piedras preciosas y semipreciosas. Una tradición que se remonta a las civilizaciones más antiguas de la humanidad: los mesopotámicos, los griegos, los romanos. Cada piedra, única en sus vetas y su color, se convierte en un sello irrepetible.

En este taller trabajamos con las piedras más nobles:

  • Ágata bicolor — su característico contraste entre capas claras y oscuras permite revelar el diseño tallado en negativo con una nitidez extraordinaria, realzando cada detalle del escudo heráldico.
  • Lapislázuli — el azul intenso y profundo que adornó los sellos de reyes y emperadores durante milenios. Cada pieza es única en sus vetas doradas de pirita.
  • Cornalina — la piedra rojiza y cálida favorita de los romanos para sus anillos de sello. Translúcida, con una profundidad de color que ningún metal puede imitar.
  • Ónice y ónice bicolor — elegancia clásica en blanco y negro, ideal para heráldica de alta definición.
  • Cuarzo cristal, ahumado y citrino — transparencia y pureza para diseños de gran delicadeza.

 

El proceso incluye la selección de la piedra, el diseño adaptado a las características específicas del material, el tallado a mano y el montaje en la montura elegida: mango de plata, pluma, anillo de armas o pieza de colección. Cada sello en piedra es una obra de arte singular que une la tradición milenaria de la glíptica con el grabado heráldico contemporáneo.

Si busca algo verdaderamente único, cuéntemelo.